La selección de obras que se presentan en este disco es solo una pequeña muestra del gran trabajo del compositor argentino Astor Piazzolla, personaje que revolucionó el mundo del tango, figura polémica por incluir elementos del Jazz y de la música de concierto al tango. Piazzola es uno de los compositores del siglo XX más interpretados en la actualidad.
Chau París se acerca más al estilo del tango tradicional que el resto de las obras de este disco, pues pertenece al período de Piazzolla en París, en la década de 1950, mientras estudiaba composición con Nadia Boullanger. En esta versión de Entretango se intercalan los temas con improvisaciones.
Las cuatro estaciones porteñas son composiciones con las que Piazzolla consolida su estilo personal. Cabe mencionar que las piezas no fueron concebidas como una Suite, como podría pensarse, y de hecho las piezas no están grabadas por Piazzolla como tal. Entre si las piezas tienen características similares en cuanto a la forma musical, una sección inicial con un motor rítmico muy enérgico, contrastando con una parte central lenta cantábile y una recapitulación. En lo particular cada una de las piezas tiene características propias, por ejemplo: la primavera inicia con una fuga y el otoño con un ritmo que recuerda el estilo Pugliese. El verano y el invierno, son formalmente más elaborados y podrían inscribirse dentro de lo que denominamos “música de cámara”.
Oblivion y Tanguedia son temas concebidos para las películas “Enrico IV” y “Tango, el exilio de Gardel”, respectivamente. Oblivion fue escrita originalmente para bandoneón y orquesta, y ha sido adaptada para diversas dotaciones instrumentales. Se caracteriza por su melodía de carácter melancólico. Por el contrario Tanguedia es una pieza en donde la energía rítmica juega el rol principal. Es básicamente monotemática y basa su desarrollo en la repetición y variaciones del ritmo inicial.
La milonga del ángel pertenece a la Suite del ángel, y a diferencia de la dinámica milonga tradicional escrita en compás de 2/4, está escrita un tempo lento y en 4/4. No obstante lo anterior, respeta el ritmo base de la milonga, el cual es llevado por el contrabajo que sostiene un par de solos en el bandoneón y el violín, los cuales se caracterizan por su lirismo y amplitud.
Concierto para quinteto también se acerca al estilo de la música de cámara y es otra de las obras cumbres de Piazzolla, ya que utiliza todos los elementos que resumen su estilo. El Concierto para quinteto toma elementos del concierto tradicional y consta de tres movimientos: allegro-lento-allegro, y los maneja haciendo una presentación del grupo en donde cada instrumento va apareciendo y tomando roles protagónicos. Encontramos secciones largas cantábiles y al final un fugado rítmico que contrasta con la sección lenta. Michelangello `70 muestra un manejo del estilo claramente influenciado por el Rock progresivo y el Jazz.
En este disco Entretango aborda el repertorio emblemático del compositor argentino a manera de homenaje, el cual hacemos desde nuestra propia visión.

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